Volvemos a vernos el domingo 12 de abril, ¡feliz Semana Santa!
En esta tarde de marzo, casi abril, en la que lo mismo tienes cerca un limonero o algún otro árbol esperando ofrecer sus frutos, puedes quedarte a observar sus colores y formas. Así hizo Antonio Machado cuando inició el canto séptimo de "Soledades":
El limonero lánguido suspende una pálida rama polvorienta sobre el encanto de la fuente limpia, y allá en el fondo sueñan los frutos de oro...
Si profundizas y te abandonas un momento a tus sensaciones seguramente descubras que también tú andas pidiendo a tu corazón que espere, que algo maravilloso está a punto de ocurrir. Hay en el ambiente cierta serena tristeza y al tiempo la ilusión de renacer como la estación misma, la ilusión de prevalecer una luz nítida y pura sobre los días aún grises. ¡Feliz comienzo de primavera!
Nada ha cambiado mucho desde entonces excepto que la música ha cedido el protagonismo a preocupaciones, sueños e interrogantes de toda índole. Sigo amando lo que hago, Mi compromiso no ha decaído gracias a vosotros, y juntos hemos encontrado este espacio de diálogo libre de inteligencia artificial y muy colmado de inteligencia humana. Os estoy enormemente agradecida. ¡Por diez años más!