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sábado, 21 de marzo de 2026

Entre marzo y abril

En esta tarde de marzo, casi abril, en la que lo mismo tienes cerca un limonero o algún otro árbol esperando ofrecer sus frutos, puedes quedarte a observar sus colores y formas. Así hizo Antonio Machado cuando inició el canto séptimo de "Soledades":

 El limonero lánguido suspende una pálida rama polvorienta sobre el encanto de la fuente limpia, y allá en el fondo sueñan los frutos de oro...

Si profundizas y te  abandonas un momento a tus sensaciones seguramente descubras que también tú andas pidiendo a tu corazón que espere, que algo maravilloso está a punto de ocurrir. Hay en el ambiente cierta serena tristeza y al tiempo la ilusión de renacer como la estación misma, la ilusión de prevalecer una luz nítida y pura sobre los días aún grises.  ¡Feliz comienzo de primavera!



                             Es una tarde clara,
casi de primavera,
tibia tarde de marzo,
que el hálito de abril cercano lleva;
y estoy solo, en el patio silencioso,
buscando una ilusión cándida y vieja:
alguna sombra sobre el blanco muro,
algún recuerdo, en el pretil de piedra
de la fuente dormido, o, en el aire,
algún vagar de túnica ligera.

En el ambiente de la tarde flota
ese aroma de ausencia,
que dice al alma luminosa: nunca,
y al corazón: espera.
Ese aroma que evoca los fantasmas
de las fragancias vírgenes y muertas.

Sí, te recuerdo, tarde alegre y clara,
casi de primavera
tarde sin flores, cuando me traías
el buen perfume de la hierbabuena,
y de la buena albahaca,
que tenía mi madre en sus macetas.
Que tú me viste hundir mis manos puras
en el agua serena,
para alcanzar los frutos encantados
que hoy en el fondo de la fuente sueñan...

Sí, te conozco tarde alegre y clara,
casi de primavera.

De "Soledades", VII Revisado en: Antonio Machado, Obras completas Tomo I, págs 432-433, RBA-Instituto Cervantes, Barcelona, 2005.
Fotografía del palacio de Las Dueñas donde nació el poeta obtenida en El giróscopo viajero.
Para las vacaciones recomiendo el documental sobre Antonio Machado Los días azules.

sábado, 14 de marzo de 2026

DIEZ AÑOS YA...

 


Pues resulta, queridos lectores, que "Romanzas con palabras" cumple diez años esta semana. Por cortesía de Google tengo acceso a las estadísticas que avalan un recorrido inesperado: más de 300 entradas, más de 1000 comentarios, más de 100.000 visitas, en su momento finalista a mejor proyecto docente de la Comunidad de Madrid (1). Algunos lleváis conmigo desde el principio. Otros han marchado para siempre como mi queridísimo Manuel Maynar, que fue el primero en darme feedback. Era marzo de 2016. ¿Por qué unas "Romanzas CON palabras"? me preguntaba yo en aquellos días. Esto fue lo que escribí:.

 "En el siglo XIX un compositor llamado Félix Mendelssohn escribió unas Romanzas SIN palabras (Lieder ohne Worte). Su intención era narrar sin usar el lenguaje hablado ni escrito, contar sólo con música, sugerir y emocionar sin más referencia que los propios sonidos encadenándose. Yo os propongo un viaje distinto. Un viaje en el que los textos y las palabras nos lleven a todo tipo de música dando hondura y relieve a aquello que oímos. Y también al revés, que  la música encuentre contrapunto en un poema, un cuento, una novela. De paso, la profe que llevo dentro os dará algún consejito para que améis aquello que estudiáis en clase. Pues, como alguien muy listo me dijo hace poco, hay que amar aquello que haces y hacer aquello que amas."

Nada ha cambiado mucho desde entonces excepto que la música ha cedido el protagonismo a preocupaciones, sueños e interrogantes de toda índole. Sigo amando lo que hago, Mi compromiso no ha decaído gracias a vosotros, y juntos hemos encontrado este espacio de diálogo libre de inteligencia artificial y muy colmado de inteligencia humana. Os estoy enormemente agradecida. ¡Por diez años más!



Manuel Maynar, mi primer comentarista. Te quise muchísimo, y te quiero.

1) Premios CSIF Educación Madrid, III ed. 22 de mayo de 2019