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sábado, 25 de abril de 2026

PRESENTE

     Del poemario "Materia" (Ignacio Elguero, 2007) comparto hoy unos versos profundos y delicados. Tiene mucho que decirnos el poeta sobre una forma de vida más consciente y este libro en concreto merecería comentarse de principio a fin. Elijo "Presente" (1)  con la esperanza de que sea una invitación al disfrute de este domingo y de tantos otros domingos que están por venir, celebrando "la dicha de estar vivos" (2) Pasan los días, sí, como pasan las páginas de un libro. Lo importante es saber qué ocurrió con las hojas ya leídas. Sólo lo sabremos si habitamos en el presente. Un abrazo.

PRESENTE

Qué será de este día

cuando acabe, qué del llanto o del beso,

la hierba en la que estamos, nuestra temperatura.

De este azul infinito

como un soborno puro

que se extiende a mi lado, todo cielo.

No habrá un momento así,

no hay más, ya no hay más veces.


Aquí está el mundo alzado

como torres en fila

al infinito. Todo.

Desde la luz del hombre

a la esperanza.

Qué pronto se resume

el mundo allí extendido,

inmenso, laberíntico.

Qué complicado el mundo

                                            con un sistema, un orden

de tiempos conjugados.

Y qué sencillo así,

                                            todos en fila

como un abecedario:

del te amo al te odio. Miro

la realidad total

desde este escaparate al que me asomo

en esta tarde azul

                                        que se condena

como todas. Se cierra para siempre.

                                        Cuánto mundo, qué triste

que se agote y nosotros no sepamos

dónde habitan las hojas arrancadas.

1) "Presente", págs 31-32 de Ignacio Elguero "Materia", Hiperión, Madrid, 2007.

2) "Mudanza", pág 65 del poemario citado. Añado una "s", necesaria para la concordancia de la frase.

Imagen de interior, Hammershoi

domingo, 19 de abril de 2026

CÓMO HACER QUE TE PASEN COSAS BUENAS

 


He aquí un libro sencillo, simple a ratos, pero al que no viene nada mal echar un vistazo. A mí me lo recomendó la farmacéutica de mi pueblo, y me lo buscó la bibliotecaria del Palacio de Baena. Dos mujeres encantadoras, que realmente disfrutan haciendo bien su trabajo. Lo he ido leyendo a ratos y he transformado un listado de consejos "para no preocuparse tanto" en un cuestionario que me ha resultado útil. Por supuesto lo mejor es acudir al original (1) El listado de preguntas sería el siguiente:

  • ¿Esto que me inquieta es sustancial o carece de importancia? 
  • ¿Qué emoción me produce? ¿Coincide con otras causas de bajón o desánimo?
  • ¿Cómo reacciona mi cuerpo a estos pensamientos negativos?
  • ¿Puedo hacer una pausa, ponderar lo que voy a decir y sus consecuencias?
  • ¿Esto lo he vivido ya, qué hice en otras ocasiones, salió bien, cambiaría algo?
  • ¿Esta es una batalla en la que compensa que me desgaste en este momento?
  • ¿Esto tendrá importancia dentro de un año?

En definitiva: no actúes ni respondas si tienes pensamientos automáticos negativos. Sobre todo si se trata de contestar por escrito (un correo, un whatsapp) espera, date una oportunidad.Valora la situación en clave de reto mejor que en clave de problema, y se compasivo contigo mismo y con los demás. Os deseo un muy feliz domingo, ¡hasta la próxima!.

1) Marian Rojas Estapé, Cómo hacer que te pasen cosas buenas, Espasa/Planeta, Barcelona, 2018. El libro se ha reeditado en numerosas ocasiones. El resumen está inspirado en las páginas 206 y siguientes.

domingo, 12 de abril de 2026

CUIDAR EL JARDÍN

 


Con la llegada de la primavera mi pequeño jardín, no más de cien metros cuadrados, se llena de promesas de felicidad: higos minúsculos, que dan ganas de besarlos, flores blancas que se convertirán en manzanas, jazmín y rosas, los frutos del níspero japonés, el camino de rododendros... Parece mentira lo que puede crecer en un espacio tan pequeño. Al mismo tiempo, ortigas y otras malas hierbas cuyo nombre desconozco pero cuyo aspecto me es ya familiar luchan por hacerse con el espacio y hay que afanarse a diario con una pequeña azada para eliminarlas desde la raíz. Son tremendamente rastreras y persistentes, y el jardinero mantiene ese pulso durante semanas para evitar que se adueñen de lo que no les pertenece. Me encanta ese trabajo y si no le dedico más tiempo es porque hay que realizarlo sin guantes y destroza las manos con las que luego voy a sentarme a tocar el piano. He concluido que si me gusta tanto es porque educa el carácter y enseña una lección valiosa: el jardín y el temperamento se cultivan y se trabajan a diario. Si pretendemos minimizar los estragos de las emociones que nos dañan y afean tenemos que estar vigilantes, no permitir que echen raíces y abracen lo que sí merece la pena cultivar y cuidar. El amor, la compasión y la curiosidad no se benefician de la convivencia con accesos de ira, enfados arrebatados, egocentrismo, soberbia. A veces lo bueno y lo malo se atan de tal modo que para destruir lo que es dañino tenemos que arrasar con todo. De ahí la importancia de salir un rato todos los días a trabajar el jardín, y del mismo modo dedicar un pequeño espacio a transformar nuestro espacio interior. No sea que un día nos demos cuenta de que en nuestro jardín ya no hay flores. Antonio Machado lo expresaba muy bellamente:

Llamó a mi corazón, un claro día,
con un perfume de jazmín, el viento.
-A cambio de este aroma,
todo el aroma de tus rosas quiero.
-No tengo rosas; flores
en mi jardín no hay ya, todas han muerto.
Me llevaré los llantos de las fuentes,
las hojas amarillas y los mustios pétalos.
Y el viento huyó... Mi corazón sangraba...
Alma, ¿qué has hecho de tu pobre huerto? (1)

1. Consultado en pág 477, Galerías, LXVIII, Antonio Machado, Obras completas, Tomo I, RBA-Instituto Cervantes, Barcelona, 2005.