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domingo, 16 de octubre de 2022

P DE PRINCIPIO, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES

 

Hay que ver lo que me ha costado retomar el contacto con mi Diccionario de Música y Emociones. El comienzo de curso, más que un alegre reencuentro, parecía una carrera de obstáculos: faltaban profesores, faltaban alumnos, faltaba sobre todo un marco legal claro en el que trabajar, al estrenarse la octava ley educativa de la democracia española, sin garantía alguna de durabilidad. Así las cosas, la tentación de abandonar era muy fuerte. Pero el pasado viernes una clase me pidió que tocara al piano la famosa pieza "Para Elisa". Los  asombrosos caminos de la mente, donde al parecer quedaba la memoria de la época en que estudié esta pieza, me permitieron tocarla completa. El grupo no conocía más que la nostalgia de los compases iniciales. Qué sorpresa cuando la página desemboca en otro pasaje que destila felicidad  para luego más adelante manifestar enfado, incitar a la pelea, lograr la victoria, regresar... ese inicio que suena de otra forma tras un viaje tan intenso.
Son mis estudiantes, jovencísimos, los que me suelen dar la pista de lo que escribo aquí.
 "Beethoven,, escribe Isabel,  es el claro ejemplo de que la actitud es la base de nuestros caminos en lo que normalmente llamamos vida. Siempre se van a presentar circunstancias que nos van a llevar al extremo, pero somos nosotros quienes decidimos si seguimos avanzando a pesar de la tempestad o nos detenemos y dejamos en el camino los grandes sueños. Por eso me sorprende que muchas veces decimos que no podemos lograr algo, cuando en realidad no es así. Porque los seres humanos tenemos capacidades extraordinarias..."
En la música de Beethoven, como explica ISABEL, descubrimos que de la calma de los momentos tranquilos podemos obtener fuerza para afrontar con coraje las turbulencias, que si lo que esperas no se te concede puedes convertir la decepción en una melodía, y que puedes estar triste sin sentirte vencido. Si vamos más allá del archifamoso principio, la obra se impregna de nuevos significados, crece. Por algún lado hay que empezar, suele decirse, y se empieza, claro, por el principio. Sin embargo, cuando nos animamos a ir más lejos, cuando seguimos adelante es cuando experimentamos las certezas de las que habla mi alumna. ¿Abandonar lo que empezamos por cansancio, falta de confianza, desidia? ¡Nos perdemos tantas cosas si nos quedamos a medias! Por eso mismo  sigo yo  aquí. La A de Amor, tantos meses atrás, fue sólo la primera entrada de un diccionario que no termina hasta que lleguemos a la Z. Letras distintas, palabras distintas, interlocutores distintos, y así nosotros nos transformamos también, dejamos de ser "nosotros mismos" para, con un poco de suerte, ser mejores al final. Los principios pueden ser inolvidables pero son sólo eso, principios. 

 Para Elisa, int. Lang lang, piano Stenway

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