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domingo, 24 de mayo de 2026

Formar parte del milagro



     "Ahora ya no había que hacer nada más. Comprobó que estaba muy cansada, pero era un cansancio agradable. Se sentía segura y reconfortada por el entorno, como si su casa fuese una persona cariñosa y unos brazos amorosos la estuviesen estrechando (...) Arrellanada en su butaca favorita, se sorprendió a sí misma al experimentar una especie de irrazonable felicidad que no había sentido desde hacía años. Es porque estoy viva (...) Puedo sentir, tocar, ver, oír y oler; cuidar de mí misma; marcharme del hospital por mi propio pie, encontrar un taxi y volver a casa. Hay campanillas de febrero floreciendo en el jardín y la primavera está en camino. Puedo ver el milagro anual y sentir que el sol sale más cálido a medida que transcurren las semanas. Y como estoy viva formaré parte de este milagro." (1)


1) Rosamunde Pilcher, Los buscadores de conchas (The Shell Seekers), Plaza Janés, Barcelona, 2da. ed. 1997, pág 16.

sábado, 16 de mayo de 2026

JIMMY ESCRIBE OTRA VEZ

 


JIMMY 

Hola Cecilia, 
hoy unos compañeros me contaron cosas terribles. Que algunos de clase se han pasado notas escritas y que te insultaban, que te llamaban puta y cosas así. También sé que lo has leído. La verdad, escribo esto con lágrimas en los ojos.
 
Por favor profe, no les hagas caso.Yo también escuché cosas muy feas cuando estaba allí. Yo creo que no saben lo que es el amor, les cuesta creer y ver el lado bueno de las personas. No entienden tu materia ni entienden cuánto nos quieres. 
No dejes que nadie apague tu luz, ni ellos ni nadie en el mundo. Te lo digo como alumno y sobre todo como un amigo. Te mando una canción. Sige adelante profe (1)

PROFE

 Hola Jimmy,

qué alegría recibir tu correo justo estos días en que, efectivamente, ha ocurrido lo que relatas. Me ha apenado que se te saltaran las lágrimas. Mira, hagamos un trato: yo no voy a llorar por esta tontería, y tú tampoco. Gracias por la canción. Como dice la letra, no podemos vivir con miedo a volver a amar. Queremos a la gente y a veces nos corresponden y otras veces no. Pero si no amamos nos quedamos solos. Tú me has querido y me quieres mucho, y yo a ti. Sólo por eso ha merecido la pena el grupo y el curso. Dime cómo estás, dime si necesitas algo, cuenta conmigo mi pequeño amigo de 12 años. Eres mi amigo más joven, y de los mejores que tengo. Un abrazo.

1) El nombre es ficticio para proteger la privacidad del alumno, pero la correspondencia es real. He respetado alguna falta de ortografía que me parece adorable.

sábado, 9 de mayo de 2026

UN CORREO Y UNA RESPUESTA

Esto me escribe un niño de 12 años obligado a trasladarse a otra comunidad casi finalizando el curso en circunstancias más bien adversas:

JIMMY 

Hola profe, soy Jimmy (1),  quería saber qué tal están mis compañeros y los profesores que conocí y me enseñaron a lo largo del curso. La verdad es que me dolió el no tener tu materia aquí pero que sepas que cuando me buelva a tocar o vea la flauta te recordaré, porque tú y todos los profes dejaron una guella imborrable en mi corazón.

Muchas gracias por todo y si me haces un favor te pido que le digas a todos mis profesores en especial a mi profe de mates que es la mejor profe de mates y que estoy bien. A mi tutora dile que aunque suene extraño se me hace raro no oir a mis compañeros hablando todo el rato.
Di a los profes que me estoy esforzando mucho, que me esforzaré para sacar el curso con las mejores notas posibles. Intentaré ir un día a saludaros a todos, aunque no sé si podré. Bueno, perdón, me excedí un poco con el correo. Te extraño mucho profe.

PROFE

Querido Jimmy,

no sabes cuánto me alegro de que tengas ordenador y de que podamos estar en contacto. Recibí tu primera carta, escrita a mano, y desde entonces siempre que ponemos los nombres de los alumnos en su mesa el tuyo ocupa su lugar, como siempre, como tú querías.

Te echo de menos, me gustaba llegar a primera hora y encontrarme contigo. He tenido mucha suerte de conocerte: valiente, alegre, generoso, bueno. Tú sí que has dejado huella en mi corazón.

No te preocupes si este año no tienes música, eso significa que la tendrás el año que viene, e irás muy bien preparado.

Espero que tu mami y tu hermanito estén bien, ese bebé va a tener el mejor hermano del mundo.

Por favor, si puedes,ven a vernos. Me gustaría regalarte algún libro y darte un fuerte abrazo. De momento, te lo envío a través de los pájaros, del aire y del viento, y de la música que sale de mi piano. No te desanimes, nunca dejes de creer en tí. Eres un ser humano maravilloso. Con inmenso afecto, Cecilia


 1) El nombre se ha cambiado a propósito pero el mensaje es real, y he respetado la ortografía original.

sábado, 25 de abril de 2026

PRESENTE

     Del poemario "Materia" (Ignacio Elguero, 2007) comparto hoy unos versos profundos y delicados. Tiene mucho que decirnos el poeta sobre una forma de vida más consciente y este libro en concreto merecería comentarse de principio a fin. Elijo "Presente" (1)  con la esperanza de que sea una invitación al disfrute de este domingo y de tantos otros domingos que están por venir, celebrando "la dicha de estar vivos" (2) Pasan los días, sí, como pasan las páginas de un libro. Lo importante es saber qué ocurrió con las hojas ya leídas. Sólo lo sabremos si habitamos en el presente. Un abrazo.

PRESENTE

Qué será de este día

cuando acabe, qué del llanto o del beso,

la hierba en la que estamos, nuestra temperatura.

De este azul infinito

como un soborno puro

que se extiende a mi lado, todo cielo.

No habrá un momento así,

no hay más, ya no hay más veces.


Aquí está el mundo alzado

como torres en fila

al infinito. Todo.

Desde la luz del hombre

a la esperanza.

Qué pronto se resume

el mundo allí extendido,

inmenso, laberíntico.

Qué complicado el mundo

                                            con un sistema, un orden

de tiempos conjugados.

Y qué sencillo así,

                                            todos en fila

como un abecedario:

del te amo al te odio. Miro

la realidad total

desde este escaparate al que me asomo

en esta tarde azul

                                        que se condena

como todas. Se cierra para siempre.

                                        Cuánto mundo, qué triste

que se agote y nosotros no sepamos

dónde habitan las hojas arrancadas.

1) "Presente", págs 31-32 de Ignacio Elguero "Materia", Hiperión, Madrid, 2007.

2) "Mudanza", pág 65 del poemario citado. Añado una "s", necesaria para la concordancia de la frase.

Imagen de interior, Hammershoi

domingo, 19 de abril de 2026

CÓMO HACER QUE TE PASEN COSAS BUENAS

 


He aquí un libro sencillo, simple a ratos, pero al que no viene nada mal echar un vistazo. A mí me lo recomendó la farmacéutica de mi pueblo, y me lo buscó la bibliotecaria del Palacio de Baena. Dos mujeres encantadoras, que realmente disfrutan haciendo bien su trabajo. Lo he ido leyendo a ratos y he transformado un listado de consejos "para no preocuparse tanto" en un cuestionario que me ha resultado útil. Por supuesto lo mejor es acudir al original (1) El listado de preguntas sería el siguiente:

  • ¿Esto que me inquieta es sustancial o carece de importancia? 
  • ¿Qué emoción me produce? ¿Coincide con otras causas de bajón o desánimo?
  • ¿Cómo reacciona mi cuerpo a estos pensamientos negativos?
  • ¿Puedo hacer una pausa, ponderar lo que voy a decir y sus consecuencias?
  • ¿Esto lo he vivido ya, qué hice en otras ocasiones, salió bien, cambiaría algo?
  • ¿Esta es una batalla en la que compensa que me desgaste en este momento?
  • ¿Esto tendrá importancia dentro de un año?

En definitiva: no actúes ni respondas si tienes pensamientos automáticos negativos. Sobre todo si se trata de contestar por escrito (un correo, un whatsapp) espera, date una oportunidad.Valora la situación en clave de reto mejor que en clave de problema, y se compasivo contigo mismo y con los demás. Os deseo un muy feliz domingo, ¡hasta la próxima!.

1) Marian Rojas Estapé, Cómo hacer que te pasen cosas buenas, Espasa/Planeta, Barcelona, 2018. El libro se ha reeditado en numerosas ocasiones. El resumen está inspirado en las páginas 206 y siguientes.

domingo, 12 de abril de 2026

CUIDAR EL JARDÍN

 


Con la llegada de la primavera mi pequeño jardín, no más de cien metros cuadrados, se llena de promesas de felicidad: higos minúsculos, que dan ganas de besarlos, flores blancas que se convertirán en manzanas, jazmín y rosas, los frutos del níspero japonés, el camino de rododendros... Parece mentira lo que puede crecer en un espacio tan pequeño. Al mismo tiempo, ortigas y otras malas hierbas cuyo nombre desconozco pero cuyo aspecto me es ya familiar luchan por hacerse con el espacio y hay que afanarse a diario con una pequeña azada para eliminarlas desde la raíz. Son tremendamente rastreras y persistentes, y el jardinero mantiene ese pulso durante semanas para evitar que se adueñen de lo que no les pertenece. Me encanta ese trabajo y si no le dedico más tiempo es porque hay que realizarlo sin guantes y destroza las manos con las que luego voy a sentarme a tocar el piano. He concluido que si me gusta tanto es porque educa el carácter y enseña una lección valiosa: el jardín y el temperamento se cultivan y se trabajan a diario. Si pretendemos minimizar los estragos de las emociones que nos dañan y afean tenemos que estar vigilantes, no permitir que echen raíces y abracen lo que sí merece la pena cultivar y cuidar. El amor, la compasión y la curiosidad no se benefician de la convivencia con accesos de ira, enfados arrebatados, egocentrismo, soberbia. A veces lo bueno y lo malo se atan de tal modo que para destruir lo que es dañino tenemos que arrasar con todo. De ahí la importancia de salir un rato todos los días a trabajar el jardín, y del mismo modo dedicar un pequeño espacio a transformar nuestro espacio interior. No sea que un día nos demos cuenta de que en nuestro jardín ya no hay flores. Antonio Machado lo expresaba muy bellamente:

Llamó a mi corazón, un claro día,
con un perfume de jazmín, el viento.
-A cambio de este aroma,
todo el aroma de tus rosas quiero.
-No tengo rosas; flores
en mi jardín no hay ya, todas han muerto.
Me llevaré los llantos de las fuentes,
las hojas amarillas y los mustios pétalos.
Y el viento huyó... Mi corazón sangraba...
Alma, ¿qué has hecho de tu pobre huerto? (1)

1. Consultado en pág 477, Galerías, LXVIII, Antonio Machado, Obras completas, Tomo I, RBA-Instituto Cervantes, Barcelona, 2005.