En el tenderete de la encantadora librería (Book Center) de la calle Luchana, en el barrio de Chamberí de Madrid, siempre encuentro libros bonitos o al menos curiosos. "Si quieres, es posible", de Jean Houston (1) ha sido una reciente adquisición que no me ha dejado indiferente. En ella la ensayista, doctora en Filosofía, ofrece una guía para "vivir la vida con pasión hacia lo cotidiano". Cuando se refiere a lo que yo conozco mejor, que es la música, tiene un momento muy inspirado:
"escuchad vuestra música favorita-escribe- como si fuerais el instrumento y la música os tocara. No tardaréis en entender lo que el poeta T.S. Eliot describió en Cuatro Cuartetos:
Música oida tan hondamente
Que no se oye, pues mientras dura
Vosotros sois la música." (2)
La idea, por tanto, no es original de la autora pero ¡es tan bella la referencia a este poema! Un poema que nos habla de un Yo que se disuelve para convertirse en melodía, de un tiempo que se suspende para ser arrastrado en una experiencia transformadora. Houston no se detiene ahí. "Practicad también escuchando profundamente a aquellos que os rodean: familia, amigos, compañeros de trabajo. Comprobad cómo sus voces juntas componen una especie de concierto."
Desde la experiencia musical, esto tiene pleno sentido: escuchar no es solo captar palabras, sino tempo, intención, intensidad, respiración. En ese nivel, la comparación con un concierto no es decorativa, sino bastante precisa. Además, propone algo poco habitual en la vida cotidiana: escuchar como quien asiste a un concierto, sin subirse al escenario o al menos no de inmediato.Así tendremos la oportunidad, antes de intervenir, de pensar si nuestra voz, el contenido y el tono son adecuados o desafinamos un poco.
En fin, ya tenéis deberes para esta semana y me vais contando, ¡feliz enero!


No hay comentarios:
Publicar un comentario