Queridos amigos del blog "Romanzas con palabras":
Cuántas veces desde que terminó el verano he pensado en vosotros y en la necesidad de retomar estas páginas que, como el viento, mueven hojas de jardines que no conozco. Hablando de jardines, quería precisamente contaros que, al relajarse un poco las temperaturas extremas que nos han acompañado durante el estío, los rosales de mi pequeña plantación han florecido y la higuera, que parecía morir pese a ser árbol adaptado a la sequía, me asombra a diario con sus minúsculos brotes y hojitas salidas del país de Liliput. La naturaleza no deja de ser la maestra sabia que te repite una y otra vez que tengas paciencia, que los momentos difíciles también pasarán.
Os preguntaréis entonces por qué he tardado en volver, cuando llevo más de diez años sentada frente al ordenador todos los domingos sin que el ánimo decaiga. La razón ha sido la irrupción en mi vida de la inteligencia artificial. De unos meses para acá la tentación de usar ChatGPT, Gemini o Claude incluso para hacer la maleta de las vacaciones es cada vez mayor, más urgente, más perentoria. La posibilidad de que una máquina te resuelva el trabajo es demasiado sugestiva como para ignorar que existe. Sin embargo, si esto lo redacta o supervisa ChatGPT, ¿qué sentido tiene que se publique?
Cada vez estoy más convencida de que algunas cartas semanales que yo recibía de cuentas de mi interés han dejado de ser humanas. De tan limpias y bien estructuradas dan... un poco de grima. Esta pequeña columna que leen nada menos que 6000 personas todos los meses va a ser, lo prometo, un espacio libre de interferencias de esa clase. Bien o mal escrita, seré yo siempre la que se siente a charlar con vosotros, a pensar un poco sobre las circunstancias que nos rodean, a buscar repuestas en la belleza y la inteligencia que nos hacen insustituibles. Da pereza ponerse uno mismo y a la vez es muy liberador. No necesitamos que una máquina piense por nosotros. Escribiros es demasiado importante como para delegar en "Terminator". Ya le pediremos otras cosas a la IA. Para estar en contacto nos bastamos y sobramos con nuestro propio entendimiento. Nos vemos por aquí entonces, pero de verdad. Un abrazo

