• De lengua saco el saber redactar una buena historia clínica y saber expresarte delante de un paciente de manera clara y concisa, para que este se vaya a su casa sabiendo qué es lo que le pasa y qué puede hacer para remediarlo.
• De matemáticas saco el poder manejar fórmulas y gráficas que me permiten analizar el efecto farmacológico de muchos medicamentos.
• De música saco el poder distinguir entre sonidos mate y timpánico (indispensable en la diagnosis de muchas patologías abdominales) y el ritmo y sonido cardiaco en una auscultación.
Son sólo tres ejemplos, pero descubren la utilidad de cada asignatura en futuros trabajos.
Sé que os sentís ahogados, atropellados incluso (yo también me sentía así), pero con el tiempo aprenderéis a gestionarlo. Creedme cuando os digo que todos vuestros sacrificios merecerán la pena.
Pero no quiero que os centréis en el destino, quiero que disfrutéis del camino que tenéis por delante para llegar a ese destino,que es precioso. Vuestro objetivo no debería ser estudiar y llegar a algo en la vida (que también), vuestro “aim” tendría que ser aprender y ser una persona con criterio. Yo he renunciado a muchas cosas chicos, pero no cambiaría nada de lo que hice porque soy feliz, y, hoy en día, sigo haciendo sacrificios como el no poder ver a mis familiares para garantizar su salud o el cambiar mis quedadas con amigos por tardes en la biblioteca pero me reitero, merece mucho la pena.En resumen, estudiad para forjaros un pensamiento crítico y disfrutad del camino del aprendizaje. Os invito a leer el poema “Ítaca” de Kavafis, que me encanta y significa mucho para mí. Un saludo a todos











