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domingo, 13 de noviembre de 2022

P DE PERFECCIÓN, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES

 Dejábamos al patito feo la semana pasada convertido en cisne y  yo expresaba mi preocupación por su salud mental. Una hermosa apariencia y la fortuna de encontrar s sus iguales le permitían dejar atrás un pasado brutal de rechazo y sufrimiento. ¿No hubiera sido mejor encontrarle haciendo amigos con su aspecto primero? ¿No sería más consolador, más justo, que cambiaran los demás y no él? 

Os lo explico de otra forma. Pasa que un jardín de invierno nos parece falto de vida. Muchas flores desaparecen, los árboles inician la silenciosa caída de las hojas, y apenas recolectamos más allá de repollos y coliflores, que a mi personalmente no me gustan demasiado. Sin embargo, el buen jardinero sabe que la naturaleza tiene sus ciclos, y que debemos tener paciencia. En el apagado paisaje está contenida ya toda la belleza que nos arrebata en primavera. Así lo expresaba el gran Antonio Machado, porque los poetas son únicos a la hora de percibir esa belleza oculta:

Es mediodía. Un parque. Invierno. Blancas sendas; 

simétricos montículos y ramas esqueléticas. Bajo el invernadero, naranjos en maceta, y en su tonel, pintado

de verde, la palmera. Un viejecillo dice, para su capa vieja: «¡El sol, esta hermosura de sol…!». Los niños juegan...

 A menudo, esperando que algo mejor ocurra, nos perdemos lo más importante, la aceptación plena de quienes somos y de la belleza interna que atesoramos. No hay mejor manera para cambiar nuestra extrema dependencia de las apariencias externas que vivir  en el convencimiento de que no tenemos que ser más delgados, más ricos, más listos, más jóvenes. Esforzarse, progresar, añadir al día a día esa pizca de esfuerzo que nos construye recibe un nombre, se llama "fluir". Es una disciplina a la que no debemos sustraernos. Atormentarnos por no ser "perfectos" es sin embargo un grave error. La perfección no existe más que en nuestra imaginación. Cuando los otros nos desprecian es porque viven en esa ilusión de la perfección. Pobres... Nosotros tenemos nuestra propia fórmula, que expresa magistralmente Meghan Trainor en "All about that bass". Nada mejor que un poco de música para entender de qué va, realmente, la difícil tarea de vivir.

 "See the magazines (ah-ha) workin' that Photoshop (ah-ha)
We know that shit ain't realCome on now, make it stopIf you got beauty beauty (ah-ha), just raise 'em up'Cause every inch of you is perfect, from the bottom to the top"

Mira las revistas qué bien trabajan con photoshop, ja ja ja 

ya sabemos que toda esa m... no es real,

Hay mucha belleza esperando a ser mostrada,

venga, vamos a parar esto, porque 

todo en ti es perfecto, de la cabeza a los pies"

Meghan Trainor, All about that bass

domingo, 6 de noviembre de 2022

P DE PATITO FEO, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES

 

¡Pobre patito!

Al parecer era tan feo que ni siquiera sus hermanos jugaban con él, y la mamá era incapaz de enseñarle a nadar. El patito acababa por abandonar su hogar aunque sus desventuras continuaban allá donde iba. Pasado el tiempo se convertía en un precioso cisne. En ese momento, y rodeado de otros como él, lograba encauzar su vida miserable y desarraigada. No es una historia fácil de asimilar, pese a su enorme popularidad. Objeto de versiones para ópera, musical, películas animadas, ofrece la lector/espectador la idea de que siempre hay esperanza, aunque uno sea feo, aunque sea diferente. Sin embargo, los niños sensibles perciben que toda la tristeza que el animalito ha venido experimentando no es fácil de olvidar.¿De verdad hay que esperar al final para encontrar un momento de sosiego? 

El gran problema del patito "feo" es la crueldad de los demás, el que no sepan aceptarle y quererle como es, con su aparente torpeza y su plumaje extraño. Los daños físicos y psicológicos a que está expuesto no dejan de ser un trasunto de ese espantoso acoso escolar que es el pan nuestro de cada día, y que ha tenido y tiene lugar en todas las escuelas del mundo: durante el recreo, en el tumulto para entrar a clase, en los baños, los pasillos, en el camino al colegio o al instituto. También puede ocurrir en el aula, cuando el profesor está escribiendo en la pizarra o en mi caso tocando el piano, distraída. Muchos niños y niñas sienten que no encajan porque los demás se lo hacen sentir así, torpes, gordos, gafotas, negros, maricones. ¿Me estoy excediendo? No lo creo. Ya es hora de poner los puntos sobre las íes, de contar qué ocurre cuando a un chaval se le pone un mote, o se le pega a la salida de clase, o se le atosiga en redes sociales. Muchas infancias y adolescencias desgraciadas pueden dar paso más tarde a vidas plenas y satisfactorias, no digo yo que no. Pero la clave no está en la transformación del patito en cisne, o del niño en adulto capaz de defenderse. La clave está en  lograr que los que insultan, agreden, molestan sean los que cambien, los que se transformen, los que dejen de ser tan feos. Que lo son. No olvidemos que en esta historia, el protagonista no sólo se vuelve cisne sino que encuentra a otros como él. Encontrar nuestro lugar, sí, pero ¿a costa de qué?, ¿de parecernos al grupo, de ser como los demás? Cabe preguntarse en qué consistiría eso de "convertirse en cisne", pero el tema es complejo así que seguiremos en la próxima entrada, la P de Perfección!

Con respecto al tema del acoso escolar, creo que existen tres tipos de personas: las que lo hacen, las que lo ven y las que lo sufren.Nunca entendí las razones por las que alguien es capaz de acosar a otro. La mayoría de las veces, se utiliza como excusa que forme parte de la comunidad lgbtq+, que le guste tal cosa, que vista de tal forma... algo que lo haga diferente. Pero hay que entender que "diferente" no significa "malo" ni "despreciable", sino al contrario, es lo que te hace único y especial. Diamante, Bachillerato.

domingo, 23 de octubre de 2022

P DE POR QUÉ Y PARA QUÉ, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES

¿Para qué? 
Nos hacemos esta pregunta una y mil veces, como el apenado Werther en la ópera de Massenet: " Pourquoi me revéiller?" Es el aria del deprimido por excelencia, del que vive el amor no correspondido como fracaso vital. La llegada de la primavera no es capaz de animarle pese a su inteligencia y sensibilidad, la tristeza y la desesperanza son más poderosas que el aire fresco o la tibia caricia de los rayos de sol. La música es muy bella, no tanto el contenido, no lo comparto. Ese "¿para qué me levanto?" es tan limitante..."si no es lo que yo quería entonces, ¿para qué?" Pues venga, hablemos de ello, querido amigo.
A propósito de la publicación de su última novela "Antes del salto" (1)  la escritora Marta San Miguel explica:
"Una de las preguntas que plantea el libro es en qué momento concebimos que todo movimiento tiene que responder a una motivación práctica, a un fin, a un objetivo. Todo tiene que tener una rentabilidad, una aplicación, un uso. ¿En qué momento decidimos que todo tiene que servir para algo?¿Por qué tiene que haber una explicación de todo?¿Por qué me meto a escribir una novela? Porque soy escritora y porque todo lo que me rodea me interpela de tal manera que necesito verbalizarlo. Escribir es una manera de subir el volumen, de dejar que la realidad de lo cotidiano me interpele."
Me entusiasma esta reflexión pues tiene mucho que ver con la condición del músico, del artista, del poeta y del enamorado incluso. ¿Cómo que "para qué"? Pues porque sentir, amar, escribir, componer, pintar, investigar necesitan de un elemento de pasión más fuerte que la razón práctica, y más esencial a nuestro corazón que el mero intercambio de servicios, dinero o reconocimiento. Muchos artistas, investigadores y científicos no vieron su trabajo reconocido en vida y sin embargo nos han dejado un legado maravilloso. Por no hablar de los que lucharon por una igualdad de derechos que la que jamás disfrutaron, por la paz de los pueblos oprimidos, por la justicia, por la verdad. Nada a cambio, excepto el convencimiento de que, de otra forma, la vida no tendría sentido. En cuanto a la inmensa mayoría de nosotros, poetas del amor no correspondido, intérpretes de una vida en la que pocas cosas se nos presentan con la claridad y sencillez que nos gustaría, no por ello dejemos de levantarnos cada mañana con el firme propósito de seguir adelante. ¿Para qué? Pues para, al contrario que Werther (2),  vivir en la íntima convicción de que cada paso que damos es un paso adelante. Por el simple hecho de estar y de existir.


domingo, 16 de octubre de 2022

P DE PRINCIPIO, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES

 

Hay que ver lo que me ha costado retomar el contacto con mi Diccionario de Música y Emociones. El comienzo de curso, más que un alegre reencuentro, parecía una carrera de obstáculos: faltaban profesores, faltaban alumnos, faltaba sobre todo un marco legal claro en el que trabajar, al estrenarse la octava ley educativa de la democracia española, sin garantía alguna de durabilidad. Así las cosas, la tentación de abandonar era muy fuerte. Pero el pasado viernes una clase me pidió que tocara al piano la famosa pieza "Para Elisa". Los  asombrosos caminos de la mente, donde al parecer quedaba la memoria de la época en que estudié esta pieza, me permitieron tocarla completa. El grupo no conocía más que la nostalgia de los compases iniciales. Qué sorpresa cuando la página desemboca en otro pasaje que destila felicidad  para luego más adelante manifestar enfado, incitar a la pelea, lograr la victoria, regresar... ese inicio que suena de otra forma tras un viaje tan intenso.
Son mis estudiantes, jovencísimos, los que me suelen dar la pista de lo que escribo aquí.
 "Beethoven,, escribe Isabel,  es el claro ejemplo de que la actitud es la base de nuestros caminos en lo que normalmente llamamos vida. Siempre se van a presentar circunstancias que nos van a llevar al extremo, pero somos nosotros quienes decidimos si seguimos avanzando a pesar de la tempestad o nos detenemos y dejamos en el camino los grandes sueños. Por eso me sorprende que muchas veces decimos que no podemos lograr algo, cuando en realidad no es así. Porque los seres humanos tenemos capacidades extraordinarias..."
En la música de Beethoven, como explica ISABEL, descubrimos que de la calma de los momentos tranquilos podemos obtener fuerza para afrontar con coraje las turbulencias, que si lo que esperas no se te concede puedes convertir la decepción en una melodía, y que puedes estar triste sin sentirte vencido. Si vamos más allá del archifamoso principio, la obra se impregna de nuevos significados, crece. Por algún lado hay que empezar, suele decirse, y se empieza, claro, por el principio. Sin embargo, cuando nos animamos a ir más lejos, cuando seguimos adelante es cuando experimentamos las certezas de las que habla mi alumna. ¿Abandonar lo que empezamos por cansancio, falta de confianza, desidia? ¡Nos perdemos tantas cosas si nos quedamos a medias! Por eso mismo  sigo yo  aquí. La A de Amor, tantos meses atrás, fue sólo la primera entrada de un diccionario que no termina hasta que lleguemos a la Z. Letras distintas, palabras distintas, interlocutores distintos, y así nosotros nos transformamos también, dejamos de ser "nosotros mismos" para, con un poco de suerte, ser mejores al final. Los principios pueden ser inolvidables pero son sólo eso, principios. 

 Para Elisa, int. Lang lang, piano Stenway

domingo, 4 de septiembre de 2022

O DE ÓSCAR, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES

 Muy buenas, Cecilia.  Le escribo para despedirme como se merece. Eso no quita para que sigamos en contacto pero pensaba que era necesario. Ha sido un placer estar este año otra vez en su aula de música. Si le soy sincero, elegí la asignatura por Ud. Ha sido más que una profesora para mí y la recordaré en el futuro. Es muy bonito que haya intentado ofrecer la asignatura más años para estar con nosotros. Se lo agradezco. La echaré de menos pero no olvide que aquí seguirá estando su querido alumno, Óscar

 Querido Óscar: esta vez he tardado más en contestar porque tus palabras y tu delicadeza me han llegado al alma, y no quería ofrecerte una respuesta apresurada. Aciertas en todo, en el tono y en la forma, pero especialmente al reconocerte como "querido alumno" pues eso es exactamente lo que eres. Desde tus inicios en 2º de la ESO hasta ahora nunca han dejado de sorprenderme tu inteligencia y sensibilidad, siempre al servicio de algo más grande: la memoria de los pueblos perdidos, la defensa de la España vacía y el recuerdo de los que ya no están. Te prometí que acabaría el Himno de Arandilla del Arroyo y aquí está, con las palabras que tú escogiste. Eres excepcional y me impresiona que me digas que me recordarás en el futuro pues conociéndote sé hasta qué punto eso es cierto. Un abrazo, Cecilia

 

domingo, 19 de junio de 2022

O DE OLVIDO, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES

Un atractivo pianista que ya ha dejado atrás la juventud recibe un día la "Carta de una desconocida". Escribe la mujer con la que ha mantenido breves encuentros a lo largo de los años y a la que ha relegado al olvido, aunque ella le ha amado con desesperación. Nos muestra esta novela de Stefan Zweig las dos caras de la memoria, el alivio y el dolor de olvidar. Pues si bien es cierto que hay cosas que preferiríamos no recordar, no lo es menos que hay otras que deseamos llevar para siempre en nuestro corazón. El protagonista de este relato, indiferente al amor profundo que ha despertado en otra persona, tendrá que afrontar la soledad y el remordimiento cuando esa persona ya no esté. Porque no es posible olvidar selectivamente, porque también lo que nos duele nos construye. Otra desconocida, Clara, que a veces escribe por aquí y deja la estela de su profunda sensibilidad, opina: "olvidar el tiempo que viviste, olvidar dónde fuisteis, aquel regalo que te hizo por tu cumpleaños, esas cosas que nunca debes olvidar, así como el lugar del que vienes y lo que más importa: lo que tú eres, quién eres, cómo eres; así podrás entender tu vida y cómo la puedes disfrutar"



domingo, 5 de junio de 2022

N DE NÚMERO , DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES

A Pitágoras (569-475 a de C.) le debemos la palabra matemáticas (mathema, conocimiento) y su división en dos ramas: las discretas, que estudian los “cuántos” (multitud), y las continuas, que tratan del “cuánto” (magnitud). Bajo la rama de discretas, se encuentran la aritmética y la música, y pendientes de la otra rama, la geometría y la astronomía. (1) Estas cuatro últimas especialidades dieron origen al Quadrivium o estudio del número. ¿Por qué la música?

Cuenta la leyenda que cierto día Pitágoras  pasaba por delante de una herrería. Le llamó la atención la melodía que producía del herrero al percutir con sus martillos el metal que estaba forjando. El sonido que se producía dependía totalmente del tamaño, y por tanto del peso, del martillo que empleaba en cada momento. El gran matemático fue capaz de establecer la relación entre los pesos respectivos de los martillos y el sonido producido. Fue igualmente Pitágoras quien descubrió que la nota emitida al percutir la cuerda tensada dependía de la longitud de la misma. A cada longitud le atribuyó un número y estudió la relación existente entre esa longitud y el sonido armonioso producido: nacía la relación entre las longitudes de las cuerdas y los números enteros.

En la Grecia antigua, la música se reveló como un campo de conocimiento ideal para demostrar las leyes básicas de la naturaleza. Sin una base numérica, no podía entenderse el estudio ni de la medicina ni de la filosofía o las leyes. Resulta asombroso hasta que punto hemos olvidado hoy la relación entre la humanidades y las ciencias, no sólo amigas sino hermanas desde la época de los sabios griegos del siglo V a de C. 

La música se ha convertido en un mero pasatiempo, y la posibilidad de un consumo ilimitado exento de alfabetización conduce a su situación de Cenicienta de los conocimientos actuales. Cada vez que un alumno me pregunta para qué sirve la música me imagino a Pitágoras absorto escuchando al herrero. En su momento mucha gente pensaría que estaba loco, y que su curiosidad era un puro e inútil juego especulativo. Como pasa con los teóricos de la música hoy, con los investigadores, con los musicólogos. Un poco solos sí están, hay que reconocerlo.


(1)Félix García Merayo