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domingo, 19 de febrero de 2023
R DE REDES SOCIALES, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES
domingo, 12 de febrero de 2023
R DE RECORDAR (Y II), DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES
domingo, 5 de febrero de 2023
R DE RECORDAR, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES
"Mi cuerpo yacerá bajo la tierra. Recuérdame entonces, pero olvida mi destino". Son las palabras que la reina Dido dirige a su amiga Belinda a la hora de su muerte en la ópera barroca "Dido y Eneas" (1). Es una despedida impresionante, porque invita a los que se quedan a recordar y a olvidar a la vez. Olvidar el destino trágico, que es consustancial al ser humano. Todos morimos, desaparecemos, nos vamos. Aún más triste si cabe cuando nos abandona una persona joven y enamorada de la vida. ¿Qué nos queda entonces? La memoria, sin duda, memoria de haber estado juntos al menos un momento, disfrutando del mismo aire, del mismo cielo, del mismo sol. Elena Huelva, extraordinaria mujer recientemente fallecida a los 20 años de edad, lo expresaba así, consciente como Dido de su fin cercano:
"Las cosas no están yendo bien (...) Quiero dejar claro que mis ganas han ganado por todo el amor y por las personas que tengo a mi lado (...) que no hace falta ganar para saber que ya hemos ganado porque al final en la vida se trata de vivir y de llevarte los recuerdos que tienes con las personas y yo me llevo muchos recuerdos buenos con personas maravillosas".
Sin conocerla, sus palabras nos han espabilado a todos los que hemos tenido la suerte de escucharlas. No sólo porque nos hacen conscientes del inmenso regalo que es levantarse cada mañana y "no estar demasiado mal" como ella decía. Sino que además nos invita a superar el dolor de la pérdida desde el mismo lugar que la protagonista de Purcell: "no trouble in my breast, Remember me but forget my fate". Lo más bonito de la ópera es el final, cuando los ángeles bajan a llenar de pétalos de rosa la tumba de Dido, pétalos "suaves y tiernos como su corazón", y prometen no irse jamás. Así nosotros también volvemos la vista atrás con los ojos llenos de lágrimas pero esparcimos rosas sobre la memoria de aquellos a los que tanto quisimos, sin que nada pueda turbar nuestro corazón. Descansa en paz, Elena. Will never part.
(En memoria de Elena Huelva, 2002-2023)
domingo, 15 de enero de 2023
R DE RESPETO, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES
(Pa' tipos como tú, uh-uh-uh-uh) Oh-oh (Oh-oh) Perdón, ya cogí otro avión, Aquí no vuelvo, no quiero otra decepción. Tanto que te las das de campeón Y cuando te necesitaba diste tu peor versión. Sorry, baby, hace rato Que yo debí botar ese gato ,una loba como yo no está pa' novato'
Una loba como yo no está pa' tipos como tú, uh-uh-uh-uh A ti te quedé grande y por eso estás con una igualita que tú, uh-uh-uh-uh Oh, oh
Esto es pa' que te mortifique', mastique' y trague', trague' y mastique' Yo contigo ya no regreso, ni que me llores ni me supliquе. Entendí que no es culpa mía quе te critiquen. Yo solo hago música, perdón que te salpique.
domingo, 18 de diciembre de 2022
P DE PROFESOR (Perdonar, II parte), DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES.
"- No sólo tenemos que perdonar a los demás, Mitch -susurró por fin-. También tenemos que perdonarnos a nosotros mismos.
- ¿A nosotros mismos?
- Sí. Todas las cosas que no hicimos. Todas las cosas que deberíamos haber hecho. No te puedes quedar atascado en el arrepentimiento por lo que debería haber pasado, eso no te sirve de nada (...) Perdónate a ti mismo. Perdona a los demás. No esperes, Mitch. No todos pueden contar con tanto tiempo (...) la oportunidad para arreglar las cosas". (1)
Cuando leí estas páginas me pareció que, finalmente, el señor Albom había encontrado la manera de ser músico. No con el piano pero sí con las palabras, los pensamientos, el latido de su corazón cuando sentimos que sintoniza con la realidad más importante a la que le enfrenta Morrie. Estas charlas son una danza de pareja que se conoce, se entiende y se sabe los pasos. A Morrie le gustaba bailar. A Mitch tocar. De alguna forma, toda esa música está en el libro.
1) páginas 187-188 en Mitch Albom, "Martes con mi viejo profesor", Maeva ed. Madrid, 2000.
domingo, 11 de diciembre de 2022
P DE PASADO y P DE PERDONAR, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES
-Ah de la mujer perdida que sucumbió al placer.
A ella, perdónala; ¡ Acógela, oh Dios!Todo, todo se acabó. ¡Ahora todo todo se acabóQuien habla así es Violeta, protagonista de "La Traviata", ópera de Verdi (1) que cuenta la historia de una prostituta elegante a la que ni las riquezas satisfacen ni el amor rescata. Moribunda y sola, pide perdón al final de la obra y se dirige a Dios o tal vez a sí misma. El aria se llama "Addio del Passato" (despedida del pasado) y me hace pensar en la cantidad de veces que nos arrepentimos de las decisiones tomadas y necesitamos que alguien nos perdone. Me interesa aquí el perdón relacionado con los errores que creemos haber cometido, y con la decisión de no cometer las mismas equivocaciones en el futuro. Si el lamento crea un complejo de culpabilidad que nos persigue, entonces es una carga muy pesada. Pero es que perdonar significa algo muy distinto.Tanto en español (per-donar) como en inglés (for-give) como en francés (par-donner) la palabra remite a la idea de ofrecer o regalar algo. Con el perdón damos algo pero ¿el qué?. Las palabras más elocuentes que he leído al respecto las encontré en un precioso libro del recientemente fallecido Thich Nhat Hahn (2) y por aquí os las dejo, con la esperanza de que os ofrezcan el consuelo que la pobre Violeta no lograba encontrar. A las puertas de la muerte, cierto es que pocas ocasiones vamos a tener de rectificar. Aprovechemos hoy pues, ya que estamos vivos, conscientes y a buen seguro más serenos tras leer lo que sigue:
"Todos hemos cometido errores en el pasado. No obstante, estos errores se pueden borrar. Puede que pensemos que como el pasado pasado es, ya no podemos regresar a él para corregir los errores, pero el pasado ha creado el presente y si practicamos la atención vigilante en el presente, como es natural estaremos en contacto con el pasado (...) Ser dueños del presente para poder transformarlo, es el único modo de aportar paz, júbilo y emancipación a aquellos que amamos y de sanar el daño que se ha hecho en el pasado.(...) Cometemos errores y podemos borrarlos, si nos hacemos dueños de nuestra vida en el momento presente" (3)
Paz, júbilo, emancipación: eso es lo que nos da el perdón cuando tomamos las riendas y nos reconocemos tanto capaces de fallar como capaces de rectificar. Un abrazo.
Aceptar, disfrutar, perdonar a las personas que nos ofendieron y pedir perdón a las personas que hayamos ofendido, y disfrutar de ese regalo, ese regalo que es la amistad 💚 Clara Rodríguez.
1)La Traviata, ópera de G. Verdi
3)Thich Nhat Hanh, Transformación y sanación (Transformation and Healing, trad. de Alicia Sánchez Millet), pág.109, RBA ed., Barcelona, 2002.
domingo, 27 de noviembre de 2022
P DE PACIENCIA, DICCIONARIO DE MÚSICA Y EMOCIONES
-¿En qué aspecto has mejorado más como persona?
- Hay algo en lo que he trabajado mucho, con buenos resultados. Antes era terriblemente impaciente porque también soy inconformista. Creía que ser paciente suponía asumir algo como inevitable y quedarse parado, pero estaba en un error. Mi propia impaciencia me conducía a la insatisfacción. Mi cabeza iba a un ritmo y la realidad a otro distinto. En la vida hay que encontrar un ritmo común. Desde que he aprendido a ser paciente, vivo mucho mejor. No es que esté al nivel del santo Job, pero sé que en el dominio de uno mismo, en saber aplacar los nervios cuando es necesario, hay más triunfo que en salirte con la tuya.
(César Suárez entrevista a la escritora Dolores Redondo,Telva nº 1002, Diciembre 2022, pág 192)
Hoy reflexiono sobre la conquista de la paciencia.
El diccionario define paciencia como la facultad de saber esperar.
Saber esperar no es una derrota. No es sumisión, ni falta de fe. La paciencia es amorosa, nos permite medir el tiempo sin reloj, más allá de la ávida expectativa del impulso momentáneo, del deseo abrumador de lograr algo sin esfuerzo ni espera alguna. "Hay que saber aplacar los nervios cuando es necesario" nos dice Dolores Redondo.
Decidme, amables lectores, ¿necesitáis también vosotros ejercitar la paciencia? Paciencia con vosotros mismos, cuando las cosas salen regular. Paciencia cuando se estropea el día, el coche, la lavadora, el ordenador. Paciencia cuando no logramos hacernos entender. No por casualidad a los enfermos se les llama, en los hospitales, pacientes. Aunque no todos hagan gala del espíritu estoico y de la constancia valerosa de la que estamos hablando. Porque lo contrario de la paciencia es la impaciencia, siempre asociada a estados de ánimo de ansiedad, desasosiego, irritación. "La cabeza a un ritmo, la realidad a otro" comenta Redondo con una imagen musical. Desacompasados, decimos los músicos. No queremos vivir así, ¿verdad? Pues...paciencia.







